Muchas webs inmobiliarias son, en el fondo, un catálogo bonito. El problema es que un catálogo no vende — necesita estar diseñado para convertir a quien mira en quien pregunta.

El buscador es el corazón de la web

Si el usuario no encuentra en 10 segundos un filtro por zona, precio y número de habitaciones, se va a otra inmobiliaria. El buscador no es un añadido — es la razón por la que alguien entra en tu web.

Cuantos más filtros relevantes ofrezcas sin saturar la interfaz, más tiempo pasa el usuario explorando en lugar de rebotando.

Fichas de propiedad que generan contacto

Buenas fotos, sí, pero también datos claros (metros, gastos de comunidad, año de construcción) y, sobre todo, un botón de contacto visible sin tener que hacer scroll. Cada ficha de propiedad debería ser, en sí misma, una mini página de conversión.

Un botón de "agendar visita" directo, en lugar de un formulario genérico de contacto, reduce mucho la fricción para quien ya está interesado.

Velocidad y confianza

Las webs inmobiliarias suelen cargar decenas de imágenes por página — si no están optimizadas, la web se vuelve lenta y se pierden visitas antes de que carguen los resultados.

Un ejemplo de cómo puede quedar montado esto está en nuestra demo de inmobiliaria.

¿Tienes una inmobiliaria y tu web no genera contactos?

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